Gante
Flandes cuenta con seis ciudades llenas de arte, cada una con sus elementos diferenciales, pero todas con mucho carácter. Amberes, Bruselas, Lovaina, Malinas, Brujas y Gante. Es realmente único, en ningún otro sitio del mundo se concentran tantas ciudades con tanta historia artística en una superficie tan pequeña.
Gante es la capital de Flandes Oriental, Bélgica. Está situada en la confluencia del río Lys con el Escalda. En el siglo XVI Gante fue, después de París, la ciudad más grande de Europa al norte de los Alpes. Actualmente ninguna otra ciudad flamenca puede presumir de tener mayor número de edificios históricos, junto a una muy intensa vida cultural y una situación geográfica privilegiada.
Actualmente es la ciudad flamenca con mayor número de edificios históricos, una intensa vida cultural y una situación privilegiada, entre Brujas y Bruselas y a media hora de ambas en tren. El acceso en coche se hace realmente fácil, ya que a ella llegan las autopistas E17 y E40.
También hay paradas de trenes tanto nacionales como internacionales; Estaciones ferroviarias de Sint-Pieters y Dampoort. Todo esto da como resultado una buena comunicación de la ciudad con el resto de municipios y también con el resto de países que se encuentran alrededor de ella.
Gante ofrece, aparte de su interés arquitectónico, museos, muchas tiendas, restaurantes y una vida nocturna emocionante con numerosos conciertos. Cualquier noche es buena para disfrutar de un concierto de jazz gratuito en algunos de los numerosos bares que existen en la ciudad. La ciudad puede ser descubierta en barco a través de los canales, en bici o bien a pie ya que sus no muy extensas dimensiones lo hacen posible de forma agradable si uno resiste el frío con buen humor.
Gante conserva un casco histórico antiguo muy bien preservado, donde podemos encontrar muchas cosas interesantes. Desde castillos medievales, Gravensteen y Geerard de Duvel Steen, hasta iglesias góticas como la Catedral de San Bavón, pasando por la torre campanario, de 95 m de altura, o por numerosas plazas y parques.
Desde la Cuesta de San Miguel se puede obtener una buena visión de tres de los más importantes símbolos de la ciudad: el campanario de la Catedral de San Bavón, la torre de guardia llamada Belfort y la torre de la iglesia de San Nicolás. Desde el puente de San Miguel no sólo se disfruta de la vista maravillosa de las torres de Gante, sino también de las magníficas fachadas de los muelles de de Graslei y Korenlei, que se reflejan en las aguas del Lys. El agua tiene un papel muy importante en la vida de Gante, merece la pana realizar las excursiones en barco por los canales de la ciudad formados a partir de los ríos Leie, Lieve y Escalda, y de la conexión de muchos otros pequeños canales.
La catedral de San Bavón es un espléndido edificio que mezcla los estilos románico, gótico y barroco. Es la iglesia más importante de Gante; en el baptisterio está expuesto el famosísimo cuadro de los hermanos Van Eyck, “La Adoración del Cordero Místico”.
La torre de Belfort, de 95 metros de altura, simboliza el enorme poder de los gremios medievales. La galería más alta se halla a 65 metros de altura y ofrece una espléndida vista de la ciudad. Al lado de Belfort se encuentra la “Lakenhalle” o sala de tejidos, donde se vendían los productos de la rica industria textil medieval de Gante.
Frente al Belfort se levanta el Ayuntamiento de la ciudad. Este puede considerarse una perfecta síntesis de la historia arquitectónica de Gante. El ala derecha es de estilo gótico tardío, la izquierda es renacentista.
Sobre la Cuesta de San Miguel, con la vista hacia las torres, al caminar hacia la izquierda se llega a la Graslei, muelle de los herboristas, y a la Korenlei, el muelle de los graneros. Estas dos calles son de las más hermosas de todo Flandes. Los exquisitos edificios se levantaron entre los siglos XII y XVII y sus siluetas se reflejan sobre las aguas del río Leie.
Al fondo de la Graslei, donde confluyen los ríos Leie y Lieve, se encuentra el imponente Gravensteen o Roca de los Condes. Este castillo medieval rodeado de un amplio foso fue construido en el siglo XII. Imita uno de los baluartes cristianos levantado en Siria durante las cruzadas y la fortaleza ha conocido multiplicidad de usos: residencia de los Condes de Flandes, Casa de la Moneda, prisión e incluso fábrica de algodón.
Ahora el torreón alberga un pequeño y curioso museo dedicado a instrumentos de tortura y a la forma de administrar justicia que se tenía en la Edad Media. Desde lo alto de la atalaya se obtiene una magnífica vista del centro medieval de la ciudad.
Sobre la Korenlei se encuentra el Museo de Etnología, un agradable conjunto de 18 casitas típicas flamencas, que atesoran recuerdos de la vida popular de Gante hacia el 1900. El museo está cerca del barrio de Patershol, un barrio medieval que se ha mantenido prácticamente intacto.
En la Plaza del Mercado del Viernes o “Vrijdagmarkt” se hallan hermosos edificios antiguos que pertenecían a los gremios medievales y donde se desarrollo antiguamente gran parte de la vida pública. en el centro de la plaza se erige la estatua de Jacob van Artevelde, el héroe popular que defendió la neutralidad de Gante durante la Guerra de los Cien Años.
Gante cuenta además con cinco abadías, tres beaterios y 18 museos. Y junto a la riqueza histórica hay mucho más, como la Torre de los libros, una creación en estilo Art Deco de Henry van de Velde, o las antiguas fábricas de la ciudad, en los barrios típicos o “beluiken”. Las casas de los trabajadores, concentradas una junto a la otra, son hoy agradables viviendas restauradas. Una pequeña maravilla es también el antiguo beaterio de Santa Isabel, un oasis de paz en medio de la ciudad.
De sus destacados museos, el más conocido es el S.M.A.K., y también el más polémico. Tampoco se debe dejar de conocer a Alison, el monje digital que le guiará por la Abadía de San Pedro; sentir agradable nostalgia de la Huis van Alijn o admirar la rica colección del Museo de Bellas Artes y la magnífica colección modernista del Desing Museum Gent.
El Centro de Arte de la Abadía de San Pedro es el lugar por excelencia de exposiciones de la ciudad; aquí han tenido lugar prestigiosas exposiciones. El monje Alison le guía, en una marcha emocionante, a través de milenarios corredores y salas de la Abadía; la movieguide interactiva es una primicia mundial. Un museo completamente diferente.
El Museo Municipal de Arte Actual, el S.M.A.K., es dinámico y tenaz. La colección permanente del museo, compuesta de obras de primera categoría, de artistas nacionales e internacionales, se presenta combinada con originales y sorprendentes exposiciones.
Albergado en un moderno edificio, detrás de una bella fachada del siglo XVIII, se encuentra el Desing Museum Gent. El museo dispone de una colección muy detallada de diseño contemporáneo desde el Jugendstil pasando pro el Art Deco hasta las tendencias más actuales. Las exposiciones temporales siempre permiten descubrir algo nuevo.
El Het Huis van Alijn, situado en la linde del barrio medieval del Patershol, por arte de magia vuelve a principios del siglo XX. La esfera de melancolía desaparece en el marco incomparable del hermoso patio y de la antigua taberna. Los niños pueden disfrutar con el verdadero teatro gantés de marionetas.
Durante el día la ciudad es encantadora, pero cuando llega la noche, Gante resucita de nuevo. La maravillosa y cuidadosamente elaborada iluminación de los edificios y monumentos del centro de la ciudad le dan un aspecto mágico. También la vida social y cultural nocturna brilla con especial singularidad.
Para los grandes acontecimientos culturales, Gante es una ciudad ideal, con renombrados festivales dedicados a la música clásica, al cine, así como sus famosas fiestas que atraen cada año a miles de personas. En el corazón de Gante hay decenas de buenos mesones, bares y cafés, siendo el barrio peatonal de Patershol el que destaca por sus locales con mucho estilo y sus restaurantes con especialidades de todo el mundo.
Gante es una ciudad universitaria y eso, se nota. Estudiantes de diferentes tipos hacen que Gante viva y sea bullicioso en todo momento. Quien quiera introducirse de lleno en la fiesta, no tiene más que acercarse los jueves por la noche a los alrededores de la Overpoortstraat.
El que se atreva a visitar Gante durante la segunda quincena de julio será arrastrado por el alegre torbellino de las fiestas populares. Durante los diez días que duran las Fiestas Gantesas todo es alegría y diversión. Pero también el resto del año la ciudad chisporrotea como las fuentes de los numerosos parques municipales. Música, teatro, exposiciones, eventos y un festival de cine anual.
Durante un mes, el Festival de Flandes organiza conciertos de música clásica en lugares de ensueño. Desde una sinfonía en la Catedral de San Bavón. El Festival Internacional de Cine de Flandes se ha convertido en uno de los más importantes festivales de Europa. En el mes de Octubre, no es difícil encontrarse estrellas del cine en Gante.
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